‘Hacer una campaña sobre la basura nos permite crear conexiones y asegurar victorias en la comunidad’

Ellis posa para una foto. (Foto por Khysir Carter)

Hola lectores, mi nombre es Antoinette Ellis. Soy miembro del capítulo de la ciudad de Youth United for Change (YUC), una organización sin fines de lucro y basada en la comunidad en Kensington. Tengo 15 años y seré un estudiante de segundo año de secundaria este otoño. Este es mi primer año con YUC, pero me he involucrado profundamente en la organización y el trabajo que hacen.

Al crecer, estaba bastante callada. Hice mi trabajo, me mantuve al tanto de mis calificaciones y eso fue todo. No hablaba a menos que me hablaran. A medida que fui creciendo, lo superé un poco. Me he sentido más cómoda hablando en público, compartiendo mis ideas y dando opiniones. También asumí más roles de liderazgo, como escribir este ensayo, debido a mi compromiso y participación activa en las conversaciones.

El único propósito de este ensayo es informarle sobre la campaña actual de YUC y profundizar en lo que implica la campaña. La campaña es para que la Ciudad aborde y reinvierte en el problema de la basura en el vecindario.  Exigimos que la Ciudad le dé a Kensington más botes de basura Big Belly y botes de basura regulares para las aceras y acceso a vertederos para desechar artículos grandes.

En muchas áreas que están llenas de basura, me siento insegura y no bienvenida. Cuando un vecindario está descuidado, da la impresión de que no vale nada y que no merece la hora del día. Permite que otros juzguen a quienes viven allí sin conocerlos realmente. Si las personas que no viven en estos vecindarios pueden tener sentimientos negativos hacia las condiciones en las que viven los residentes de Kensington, ¿qué significa eso para quienes viven allí? Los vecinos que vuelven a casa a estas condiciones día tras día, sin poder escapar de la basura y de los estereotipos que se les imponen, ¿cómo deben sentirse? Solo puedo imaginar la ira, la frustración, la desesperanza y la disociación de su comunidad y vecinos que deben sentir a diario.

Crear la campaña a través del compromiso de la comunidad

Ellis posa para una foto. (Foto por Khysir Carter)

Es un arte establecer una campaña porque no es una ciencia. No siempre será un camino directo para planificar y ejecutar, pero estos son algunos de los pasos que tomamos.

Primero, teníamos que identificar un problema que debía abordarse. Dado que YUC es una organización basada en la comunidad, sentimos que era correcto preguntar a los miembros de la comunidad de Kensington qué problemas enfrentan que la Ciudad necesitaba abordar. Por lo tanto, los miembros de YUC realizaron encuestas por teléfono y en persona para identificar los principales problemas de la comunidad durante el verano de 2018. Algunos de los problemas fueron la vivienda, el acceso a los recursos, los problemas de seguridad, el uso del terreno y la educación. YUC salió y volvió a encuestar a la comunidad y preguntó, de los problemas enumerados, cuál debería ser abordado primero. Las encuestas mostraron que la seguridad era una prioridad, pero ¿qué significa la seguridad para ellos y qué se puede hacer para que se sientan más seguros?

Ahí es donde entró en juego la investigación. Una vez más, los miembros de YUC encuestaron a los residentes para mejor comprender qué significa la seguridad para la comunidad y cómo abordarla. Algunos de los problemas más importantes relacionados con la seguridad fueron las drogas, el crimen, la basura y el exceso de velocidad. Después de investigar más a fondo lo qué significa la seguridad, YUC creó un marco de seguridad.

Para leer más sobre el marco de seguridad, haga clic aquí para leer el artículo de opinión de Rebecca M. Baret, miembro de YUC, sobre la vigilancia policial en Kensington.

A continuación, tuvimos que identificar quién tenía poder. Tuvimos que hacer una evaluación de quién tenía el poder para ayudarnos y quién podría ser un obstáculo potencial durante nuestra campaña. YUC identificó que las personas con el poder son funcionarios de la ciudad. Esperamos convencerlos de que tomen decisiones que beneficien a nuestra campaña y a los residentes de Kensington. Después de recopilar esa información importante, pasamos a nuestro paso actual: llevar a cabo nuestra campaña.  Eventualmente, llegaremos a la etapa de evaluación, donde identificaremos áreas de éxito y áreas que necesitan mejoras. A partir de ahí, decidiremos si nuestra campaña tuvo éxito y seguiremos adelante o la renovamos.

‘Hacer una campaña sobre la basura nos permite crear conexiones y asegurar victorias en la comunidad’

Ahora que le he dicho qué es la campaña y cómo buscamos lograrla, probablemente esté pensando: “Bueno, hubo otros problemas, problemas más importantes, que ustedes podrían haber elegido. Entonces, ¿por qué basura?”

Decidimos abordar primero el problema de la basura porque los otros problemas son más complejos. Antes de que podamos abordar esos problemas, tenemos que comenzar con otros menos complejos que aún tienen un gran impacto en la comunidad.

Kensington tiene la mayor cantidad de basura en comparación con otras partes de Filadelfia. En lugares como Center City, las calles están relativamente limpias. Pero, ¿por qué es eso? Por lo general, hay mucha gente caminando por el centro de la ciudad todos los días. Para que Center City esté tan limpio mientras está tan abarrotado, la pregunta que surge es: “¿Por qué y cómo es esto?” En realidad, la respuesta es bastante simple: inversión. Los funcionarios de la ciudad han invertido fondos y recursos en áreas como Center City para proporcionar al vecindario botes de basura y más de cien botes de basura Big Belly. Sin embargo, vecindarios como Kensington no tienen acceso a esos recursos. En Kensington, solo hay ocho botes de basura Big Belly. Para un área tan grande como Kensington, ocho simplemente no es suficiente.

Además, hacer una campaña sobre la basura nos permite crear conexiones y asegurar victorias en la comunidad. Esto será beneficioso cuando llevemos a cabo campañas más grandes porque la comunidad confiará en nosotros y se familiarizará con quiénes somos. Cuando un vecindario ha sido descartado y desinvertido por la Ciudad, hace que los que viven en el área hagan lo mismo. La gente empieza a sentir que si a la Ciudad o a nadie más le importa, ¿por qué deberían hacerlo? Este sentimiento se conoce como alienación, lo que significa que los residentes no se sienten conectados con su comunidad y con quienes los rodean. Comienzan a carecer de simpatía y respeto hacia su vecindario. En lugar de abrazar el lugar donde viven, se separan y no quieren tener nada que ver con el lugar al que llaman hogar. Todo es resultado directo de las condiciones que la Ciudad les ha obligado a soportar y vivir.

Como organización, creemos que mantener limpio a Kensington no debe ser responsabilidad exclusiva de los residentes, sino principalmente de los funcionarios de la ciudad. Los residentes de Kensington solo pueden mantener el área tan limpia como los recursos que la Ciudad permita. Sin embargo, hay una falta de recursos porque los funcionarios de la ciudad han decidido que Kensington no vale su dinero. En lugar de hacer el área un lugar más seguro y sostenible para vivir, miran hacia otro lado y ponen su dinero en otras partes. Las personas a cargo creen que trasladar a más gente blanca y desplazar a los residentes negros y trigueños de Kensington es la solución, pero no lo es. También piensan que vigilar el vecindario en exceso reducirá la delincuencia, pero se equivocan nuevamente. La ciudad sigue tratando de implementar soluciones de curita en lugar de analizar profundamente, encontrar la raíz del problema y solucionarlo. Cualquier médico sabe que colocar una curita en una cortada profunda que requiere puntos de sutura no será una solución a largo plazo; en todo caso, podría empeorar las cosas. La Ciudad debe darse cuenta de que sus soluciones rápidas están perjudicando a una comunidad de personas.

Los residentes de Kensington viven fuera de sus hogares. No deberían usar su tiempo libre para limpiar su vecindario. Podrían estar haciendo otras cosas, como plantar un jardín comunitario, organizar fiestas en el vecindario, pintar murales o incluso pasar tiempo de calidad con su familia en el patio de recreo. La Ciudad piensa que si los residentes de Kensington quieren un vecindario limpio, depende de ellos encontrar el tiempo para hacerlo ellos mismos.

Creemos que Kensington tiene una historia profunda y ha sido profundamente perjudicada como comunidad. Creemos que es hora de que la Ciudad devuelva los fondos al vecindario. Creemos que la solución no son arreglos rápidos o la expulsión de miembros negros y trigueños de la comunidad, sino la reinversión de fondos hacia el vecindario. Creemos que es hora de que la ciudad analice más profundamente a Kensington, corrija sus errores y proporcione a los residentes una comunidad a la que puedan llamar con orgullo su hogar.


Traductora: Marian Ayalaz / Editora: Solmaira Valerio, Zari Tarazona / Diseñador: Henry Savage

Kensington Voice es una de las más de 20 organizaciones de noticias que producen Broke in Philly, un proyecto colaborativo de reportaje sobre mobilidad económica. Lea más en brokeinphilly.org o sígalo en Twitter en @BrokeInPhilly.

¿Qué le parece esta historia? Envíanos una nota a editors@kensingtonvoice.com para que su publicación sea considerado en nuestra sección de Voces. También puede visitarnos en persona en uno de los eventos de nuestro vecindario.

Total
0
Shares
Related Posts