Residente sin vivienda encuentra apoyo en el refugio seguro de Kensington: ‘Vine aquí para estar en un ataúd, y ella me sacudió el polvo, secó mis lágrimas y me ayudó a levantarme’

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Matt, un residente de Kensington, posa para una foto dentro de su carpa en Stop The Risk, el 27 de octubre de 2021. (Foto por Solmaira Valerio)

*Nota de la editora: el apellido de Matt fue ocultado por razones de privacidad.

Advertencia de contenido: este ensayo menciona el trastorno por uso de sustancias y la ideación suicida.

Mi nombre es *Matt, soy un residente dominicano y haitiano de Filadelfia quien actualmente vive en Kensington. Viví en el noreste de Filadelfia durante unos 26 años. Salí de casa un día, vine a Kensington y terminé durmiendo en la calle. Estuve sin hogar por lo menos un mes antes de conocer a Patrice Rogers, fundadora de Stop the Risk, una organización que se centra en el alcance a las calles y ofrece un refugio seguro al aire libre en Kensington para las personas en riesgo.

Me enteré de Stop the Risk a través de Veronica Rex, una administradora de casos en Prevention Point.  Trabajé para Prevention Point durante unos dos años. En 2019 terminé siendo despedido. Después, trabajé en Gaudenzia Re-Entry House, pero finalmente me fui. Un cliente había fallecido y, durante ese tiempo, perdí la custodia de mi hijo. Había vuelto a Kensington para dejar que mi mente se fuera. Fue mi tipo de suicidio. Veronica me ayudó a conseguir empleo con Patrice incluso antes de unirme a Stop the Risk. Al principio, estaba ganando fondos limpiando la propiedad donde se encuentra Stop the Risk. Entonces Patrice comenzó a explicarme cómo está tratando de ayudar a los hombres de la comunidad con su programa. Explicó que no hay muchos programas para hombres. Stop the Risk tiene como objetivo ayudar a los hombres a recuperarse, obtener credenciales y guiarlos a través del siguiente paso en su recuperación. Después de que me explicó el programa, no acepté su oferta de ingresar al programa por primera vez. Estaba un poco cauteloso. Otras personas me habían ofrecido ayuda muchas veces, pero cada vez que aceptaba ayuda, me jalaban la alfombra debajo de mí.

Por ejemplo, recuerdo que estaba supuesto ser aceptado a un programa con muchos beneficios. También me ofrecieron ayuda con la vivienda. Yo era el primero en la fila y todavía se lo dieron a otra persona, a pesar de que hice todo el papeleo y estaba preparado. En mi experiencia, hay mucho favoritismo cuando se trata de ser aceptado en estos programas. Es realmente duro. Siempre pasaba algo o la gente siempre tenía una agenda oculta cuando acepté ayuda en el pasado.

Después de conocer a Patrice, dormí en el parque y en la estación de Allegheny, vagando por las calles. Se puso bastante peligroso para mí. Me robaron mi identificación y mi cartera y me metí en un par de peleas. Después de eso, me encontré de nuevo frente a su establecimiento, buscando ayuda y esperando que su oferta todavía estuviera disponible.

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Patrice Rogers, fundadora de Stop The Risk, una organización que se enfoca en el alcance a las calles y provee un refugio seguro al aire libre para personas en riesgo en Kensington, posa para una foto el 26 de octubre de 2021. (Foto por Solmaira Valerio)

Patrice me entrevistó y hablé con algunos de los residentes aquí. A partir de ese momento, se me permitió quedarme. Ella me dio la oportunidad de ser parte del programa. De hecho, estaba emocionado y un poco nervioso. Fue algo nuevo. Al escuchar tanto sobre los campamentos, me preocupaba que fuera un caos. Al ingresar al programa, me di cuenta de que el programa tenía más estructura de lo que pensaba. Tenemos diferentes tareas, como el mantenimiento de la propiedad, la limpieza del establecimiento y las calles, y ayudar a servir el desayuno, que generalmente consiste en cereales o sándwiches de mantequilla de maní. Patrice también nos da objetivos personales, como trabajar para obtener nuestra identificación, nuestra tarjeta de seguro social y otras credenciales. También me ayudó a conseguir un trabajo en el Programa de Mejoramiento de la Vida Comunitaria (Community Life Improvement Program, CLIP -por su sigla en inglés-) y con un equipo de construcción.

Mi primera noche en el programa de Patrice fue increíble porque cuando tenía que dormir en la calle, siempre tenía que mantener un ojo abierto. Entonces, cuando dormí aquí por primera vez, dormí dos días. Patrice estaba tan sorprendida. Ella venía a ver cómo estaba porque nunca vio a nadie dormir por dos días. Mi mente y mi cuerpo necesitaba ese descanso. Fue lleno de paz, y fue reconfortante despertar y saber que todas mis pertenencias personales todavía estaban aquí. También me sentí bien al poder usar el baño cuando quisiera. Patrice tiene esta pequeña cocina preparada, por lo que también fue genial despertarse para comer.

Después de mi primera noche, pensé: “Esto podría funcionar. Esto podría ser bueno para mí”. Podría darme una segunda oportunidad para calmarme, priorizar y volver a poner las cosas bajo algún tipo de perspectiva. Me quedé impresionado por lo mucho que tenía aquí para los hombres: los baños, la comida, las carpas, la sensación de paz. Fue gozoso. A pesar de mi desconfianza inicial sobre todo el programa en sí, después de estar aquí por algún tiempo, solo he visto el éxito y he ganado mucho más allá de las credenciales. Fui bendecido con el trabajo. Como regularmente. Tengo ropa. Patrice incluso nos ha dado la oportunidad de relacionarnos con otros programas como Impact Services y One Day at a Time (ODAAT).

Antes de conocer a Patrice, estaba vagando por el mundo, sumergiéndome más profundamente en la adicción. No tenía un destino, pero sabía que mi destino era el suicidio. No tenía ninguna intención de vivir. Lo había perdido todo. Ser real es algo que las personas con adicción activa necesitan. Recientemente aprendí a ser abierto acerca de mis experiencias, lo que me ayudó a darme cuenta de que ser adoptado jugó un papel importante en mi adicción. Las personas que son adoptadas corren un mayor riesgo de caer en la adicción, ya sea al alcohol o a una sustancia. Aprender sobre eso me ayudó a entender por qué caí en la adicción con tanta fuerza y ​​que tengo una personalidad muy adictiva. Son los problemas de abandono los que están relacionados con la adopción. Por eso estoy tratando de entenderme mejor a mí mismo, por qué me siento así y qué puedo hacer de manera diferente para mejorar en esa área.

‘Siento que los espacios como Stop the Risk son realmente necesarios porque no todos encuentran seguridad en un refugio’

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Matt, residente de Kensington, posa para una foto dentro de Stop The Risk, el 27 de octubre de 2021. (Foto por Solmaira Valerio)

Además de aprender más sobre mí y lo que funciona mejor para mí, descubrí que los refugios no eran adecuados para mí. En el refugio había residentes que ya habían estado allí durante uno o dos años. Se han acostumbrado a llamarlo su hogar, y aunque yo llamo a Stop the Risk mi hogar, todavía hay avances por hacer. Sentí que iba a volverme complaciente al quedarme en el refugio.

Al estar en el programa de Patrice, más allá de las metas diarias, hay tareas constantes que deben cumplirse, como proyectos o eventos grupales. Esto te anima a moverte. Siento que ese ha sido un aspecto vital del programa. En la adicción activa, soy un solitario y me desvío del rumbo mientras hago mis propias cosas. Los proyectos grupales nos ayudan a desarrollar habilidades para la vida diaria, para estar enfocados y concentrados en la tarea.

Los refugios ofrecían grupos, como consejería y Alcohólicos Anónimos (Alcoholics Anonymous, AA -por su sigla en inglés-), y recursos como un programa Suboxone que lo ayudaría a prepararse para recibir tratamiento asistido por medicamentos (medication-assisted treatment, MAT -por su sigla en inglés-), pero aún sigues solo. Puedes participar en grupos, pero no hay interacción personal. Eso es lo que falta. En Stop the Risk, tenemos que involucrarnos. Si antes no conocía el nombre de alguien, ahora lo sabremos. Si no sabías lo que les gusta, ahora lo sabes. Aprendemos más unos de otros, lo que es bueno para nuestro desarrollo y proceso de sanación.

Entonces, dejé el refugio porque personalmente no funcionó allí, y estar en Stop the Risk era más seguro. Sentí que progresé más, así que por ahora planeo quedarme aquí. Una cosa que le dije a Patrice fue que quiero poder devolver toda la ayuda que ella me ha ofrecido a mí y a los demás. Quedarme aquí me da la oportunidad de retribuir al programa y mostrar mi agradecimiento.

Principalmente, siento que los espacios como Stop the Risk son realmente necesarios porque no todos encuentran seguridad en un refugio. Suelen estar superpoblados y, con el hacinamiento, te pasan por alto. Los espacios como Stop the Risk permiten una atención y un apoyo más personalizados, ya que la ocupación es limitada. A Kensington le falta ese tipo de amor y preocupación; Patrice tiene ese don natural.

‘Somos seres humanos y, a veces, necesitamos personas que nos ayuden a establecernos’

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Matt distribuye comida en Stop the Risk en Kensington, el 24 de noviembre de 2021. (Foto por Solmaira Valerio)

Estar en Stop the Risk me ha dado la oportunidad de encontrar un propósito nuevamente. Es una de las razones por las que aprecio tanto a Patrice. Su programa ayuda a mantenerte enfocado. Allí, en las calles, te llevan de una dirección a otra. Su programa realmente me ha ayudado a abordar cada tarea, lograr el éxito y lograr las metas que me propuse. Una de las mejores cosas de ella es que se toma el tiempo para recompensarnos como grupo por lograr las metas. En octubre, nos llevó al cine y vimos la nueva película “Halloween Kills”. Pronto, vamos a jugar a los bolos. Ella es realmente muy buena ayudándonos a volver a sentirnos humanos y ser miembros activos de la sociedad. La sociedad tiene una forma de tratar a la gente como basura. Lo que hace Patrice me hace sentir que estoy en el camino correcto y que puedo superar esta adicción y la falta de vivienda.

En el futuro, quiero continuar mi carrera en el ámbito de la medicina, específicamente en la enfermería. Fui a la escuela para recibir entrenamiento como asistente médico y flebotomía. También he sido un especialista certificado en recuperación. Trabajar en el ámbito de la salud del comportamiento fue interesante y revelador. Mis experiencias pasadas con la escuela me permiten conectarme con aquellos en adicción activa, e incluso con aquellos que no están en adicción activa. Me ayudó a educarlos. Pero mi corazón está impulsado a ser enfermero. Siempre miro dónde voy a estar en unos años y considero qué trabajos serán necesarios. El ámbito de la salud médica y del comportamiento se compone de trabajos en los que las personas siempre serán necesarias porque alguien siempre necesita atención médica o asesoramiento.

Junto con mi formación académica en el ámbito de la medicina, también he viajado mucho. Mi familia adoptiva y yo viajamos por el mundo. Tomé cruceros desde que tenía 4 años hasta que cumplí los 16. Fui a una escuela privada, así que estuve en el campo misional. Fuimos a Cochabamba, Bolivia; Ponce y Bayamón, Puerto Rico; y Dunn’s River Falls and Park en Jamaica. Es una gran cascada que tú escalas; es muy hermoso. También he estado en Hawái dos veces. Cuando tenía 16 años, me dediqué a las artes marciales mixtas para aprender habilidades de defensa personal para proteger a mi hermana. Mi mamá siempre me decía que si mi hermana pequeña llegaba a casa con un rasguño, esperaba que yo también llegará a casa con el mismo rasguño. Tengo un hijo, así que me gustan mucho los dibujos animados. Amo el arte de los dibujos anime. Acabo de agarrar dos novelas gráficas de la biblioteca y he estado tratando de volver a leer.

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Matt lee uno de sus nuevos libros de anime, Harley Quinn A Celebration of 25 Years (Una celebración de 25 años), en su carpa en Stop The Risk, el 27 de octubre de 2021. (Foto por Solmaira Valerio)

Te olvidas de algunos de los recuerdos a medida que se reprimen. Sentado aquí, reflexionando, me ha traído muy buenos recuerdos. A veces, se te llenan de lágrimas los ojos porque recuerdas memorias que ni siquiera sabías que estaban ahí. Es por eso que programas como Stop the Risk son importantes. Nos muestra que somos seres humanos y, a veces, necesitamos personas que nos ayuden a establecernos. Por eso amo a Patrice, por todo lo que ha hecho por mí. Vine aquí para estar en un ataúd, y ella me sacudió el polvo, secó mis lágrimas y me ayudó a levantarme de nuevo.

Si hay personas que no creen en programas como Stop the Risk, espero que la lectura de mi historia arroje algo de luz al respecto. Hay un verdadero éxito que puede provenir de programas como el de Patrice. Algunas personas han tenido éxito, pero necesitamos que más personas crean, tengan fe y den finanzas. Le dije a Patrice que estaría aquí hasta el final porque eso es lo tanto que creo en su programa.


Traductora: Mónica Perez / Editora: Solmaira Valerio, Zari Tarazona / Diseñador: Henry Savage

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