Vamos a utilizar edificios vacíos para ayudar a las personas sin hogar o enfermedad mental en Kensington

Joshua Santiago, quien fundó Empowering Cuts, corta el cabello de Tony Turchi en la intersección de Kensington Avenue y Westmoreland Street en Kensington el viernes 18 de enero de 2019. (Foto por Maggie Loesch)

Como tres días a la semana, le cortaba el pelo a personas sin hogar en Kensington. A veces yo abriría tiendas pop-up barberías en las intersecciones de Kensington y Allegheny, Kensington y Lehigh, o Frankford y Lehigh,  hasta saltando de mi coche para preguntar cualquiera si querían un recorte. Compañeros me ayuden de vez en cuando, pero la mayoría de las veces solo soy yo, pasando por las calles cortando pelo.

Empecé dando cortes de pelo unos tres años atrás, cuando estaba en la escuela barbero. Otros estudiantes y yo practicamos nuestras habilidades con Chosen 300 Ministries,, que nos ayuda con alimentos y servicios a las personas sin vivienda. La idea era que si alguien estaba la falta de vivienda, es más probable que el salud de su cabello no sería una prioridad. Desde mis días en la escuela, me he enfocado menos ​​en las ganancias del negocio y más en quién estoy ayudando. Ahora estoy ofreciendo cortes de pelo gratis de respeto por mi esfuerzo actual, Empowering Cuts, que inicie 16 meses atras.

En el tiempo que dure sirviendo y hablando con estas personas, la mayoría de la gente me dicen que la razón por la que están en las calles es que no hay espacio en los refugios o porque perciben refugios de Filadelfia como inseguro. Muchos me han contado de utilizar edificios vacíos para el calor y refugio como viviendas o lugares improvisados ​​a poner sus cabezas por la noche.

He oído muchas historias donde personas tuvieron que pasar noches en edificios abandonados para sobrevivir. Algunos han despertado en la mañana a la vista de su propia respiración, y otros han dormido al lado de extraños en posición fetal para mantener el calor corporal. Mantenerse abrigado para sobrevivir la noche es algo que los demás ni siquiera pensarían dos veces.

Pero en Kensington, hay una enorme cantidad de edificios abandonados y viejas fábricas que podrían ser reformado y convertido en refugios seguros para mejorar estas situaciones. Desafortunadamente, estos edificios no se están usando. Creo que ellos serian eficientes si la ciudad los transforme com refugios con clínicas de salud mental y también clínicas de salud mental para las personas que tienen vivienda pero todavía necesitan ayuda. Idealmente, sería financiada por la ciudad  con personal que sinceramente quieren ayudar a los que usan estos recursos. Como muchas de estas personas están en una parte bien difícil en su vida, los trabajadores del refugio deberían ser apasionadas por el causo.

Mientras que algunos piden que los edificios debe convertirse en centros de rehabilitación y desintoxicación de la adicción, estoy firmemente en contra de esa propuesta. Siento que la creación de centros de rehabilitación en los barrios infestados de drogas es contraproducente, haciéndolo difícil lograr la sobriedad y el mantenimiento casi imposible. En Kensington, es muy probable que alguien que ha completado la rehabilitación van a regresar a usar otra vez. Sé que esto es cierto porque lo he visto esto con mi familia.

Al crecer, muchos de mis familiares tuvieron problemas con la drogadicción. No puedo hablar sobre la experiencia del dolor estar en las drogas, pero me se el dolor de su influencia en mi vida. Crecí rápido.

Las experiencias de mi infancia, especialmente el abuso físico y mental, me influyeron en cómo he criado mis propios hijos hoy en dia. Soy el padre de tres hijos, a quienes tengo custodia completa en mi casa en Mayfair. Es difícil para mí disciplinarlos, pero cuando lo hago, les quitó sus privilegios de TV o un refrigerio. Quiero que sepan que son bendecidos, y no quiero que crezcan más rápido de la cuenta.

Nunca he tenido una conversación sentada con ellos sobre adicción a las drogas – son demasiado joven para eso – pero le hablo sobre la salud mental y la pobreza y saben que me pueden hacer preguntas. A veces me los llevo cuando voy a cortar el pelo.

En de centros de rehabilitación, creo que la comunidad se beneficiaría enormemente de la transformación de los edificios en clínicas de salud mental. Muchas personas luchan con su salud mental, algo que sólo está empezando a ser reconocido seriamente.

Clínicas de salud mental son cruciales para la salud de la ciudad, ya que ayudarían enseñar mecanismos saludables y nuevas formas de trabajar a través de los traumas del pasado, heridas, dolores y en formas que pueden ayudar a mantener la  sobriedad en lugar de adormecerlo.


¿Qué le parece esta historia? Envíanos una nota a editors@kensingtonvoice.com para que su publicación sea considerado en nuestra sección de Voces. También puede visitarnos en persona en uno de los eventos de nuestro vecindario.

Editoras: Claire Wolters, Erin Blewett, Jillian Bauer-Reese / Diseñadora: Jillian Bauer-Reese / Traductora: Kristine Aponte

 

Send this to a friend